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jueves, 10 de enero de 2008

Cómo se trata el hirsutismo

Debe identificarse y eliminarse la causa subyacente. Además, es importante el tratamiento cosmético del problema. Tanto en el diagnóstico como en el tratamiento, es recomendable la colaboración entre el endocrinólogo y el ginecólogo.

· Depilación. La depilación temporal se puede realizar con cuchilla, cera, depilatorios químicos (sulfuros alcalinos que disuelven la queratina), o blanqueamiento con peróxido de hidrógeno. La depilación definitiva puede llevarse a cabo con electrolisis (con recrecimiento de un 30 % del pelo) o mediante fotodepilación con láser de alejandrita, que actualmente es el mejor tratamiento sintomático del hirsutismo, y es compatible con el tratamiento mediante manejo hormonal.

· Tratamiento del hirsutismo sintomático. Es necesaria la colaboración con internistas, ginecólogos y cirujanos. El síndrome de ovarios poliquísticos se beneficia de dosis bajas de antiandrógenos (acetato de ciproterona).

· Tratamiento del hirsutismo de origen desconocido (idiopático). En casos leves o moderados es útil el manejo hormonal mediante la administración de 2 mg/día de acetato de ciproterona (antiandrógeno) + 0,035 mg/día de etinilestradiol durante 21 días, con 7 de descanso. En casos severos se pueden asociar 0,05 mg de etinilestradiol durante todo el ciclo menstrual (días 5 a 25) y acetato de ciproterona (25-100 mg/día) durante 10 días (días 5-14 del ciclo).

· Hirsutismo postmenopáusico o por extirpación de ovarios. Se recomiendan 25-100 mg/día de acetato de ciproterona de forma continuada.

Los antiandrógenos están contraindicados durante el embarazo, en varices, fumadoras, enfermedades cardiovasculares y miomas uterinos. Como efectos adversos presentan fatiga, aumento de peso, depresión, disminución de la libido, dolor en las mamas, alteraciones menstruales y cefaleas. Los antiandrógenos tópicos son de eficacia dudosa, o incluso nula.

Cómo se diagnostica el hirsutismo

El diagnóstico del hirsutismo es clínico, para lo cual se determinarán los factores genéticos, familiares y étnicos, así como la existencia de alteraciones hormonales como cambios menstruales o infertilidad. Debe considerarse la zona de crecimiento anormal y su densidad, además de las manifestaciones asociadas como seborrea, acné o alopecia. Igualmente, deben realizarse las siguientes exploraciones complementarias:

1. Diagnóstico hormonal. Debe realizarse tras excluirse las causas farmacológicas o genéticas. El andrógeno predominante de origen ovárico es la androstendiona durante los años reproductivos y la testosterona tras la menopausia. Los principales andrógenos de origen suprarrenal son la androstendiona y la dehidroepiandrosterona (DHEA). En las mujeres normales, la mayor parte de la testosterona producida (50-70 %) se deriva de la conversión de androstendiona en la piel u otros tejidos. El resto es producido directamente por los ovarios (5-20 %) o glándulas suprarrenales (0-30 %).

2. Examen ginecológico. Se realizará palpación y ecografía de los ovarios, para descartar tumores o poliquistosis.

3. Examen suprarrenal. En caso de sospecha de origen adrenal del cuadro, se realizarán ecografía, TAC o resonancia magnética, angiografías e incluso laparoscopia.

4. Examen de la hipófisis. Se realiza mediante detección de niveles de hormonas y estudios de imagen (radiografía de cráneo, TAC o resonancia magnética).

Por qué se produce el hirsutismo

El hirsutismo puede deberse a un exceso en los niveles en sangre de los andrógenos (hormonas responsables de los caracteres sexuales masculinos), o bien a que los folículos pilosos sean muy sensibles a la acción de los andrógenos que circulan por la sangre. Según las distintas causas, se reconocen diferentes formas de hirsutismo:

· Hirsutismo sintomático. Obedece a un incremento de los niveles de andrógenos, cuyo origen puede ser el ovario, las glándulas suprarrenales, la hipófisis o algunos tumores.


A-. Hirsutismo de origen ovárico. El exceso de andrógenos puede provenir desde algún tumor que produzca hormonas androgénicas, hasta quistes del ovario (ovario poliquístico). En estos casos, el hirsutismo suele acompañarse de seborrea, acné y alopecia. El síndrome de ovarios poliquísticos asocia además, pérdida de los periodos(amenorrea), obesidad, acné e infertilidad. Es la causa más frecuente de hirsutismo sintomático.

B-. Hirsutismo de origen en las glándulas suprarrenales. Las glándulas suprarrenales, situadas encima de ambos riñones, son unos órganos endocrinos que producen hormonas, especialmente esteroides. Los tumores suprarrenales o las alteraciones congénitas en la cadena de producción de hormonas pueden conducir a un gran incremento en los niveles de andrógenos en sangre, con su consiguiente efecto masculinizante. Suele producir un hirsutismo de distribución en bigote, tórax y región suprapúbica.

C -. Hirsutismo hipofisario. La hipófisis es una glándula situada en el cerebro que produce hormonas que a su vez controlan la producción de hormonas en varias glándulas del organismo, estimulándolas o inhibiéndolas. Los tumores de hipófisis pueden producir hormonas estimulantes de las glándulas suprarrenales, las cuales fabricarían un exceso de andrógenos.

D-. Hirsutismo paraneoplásico. Es el que se debe a la producción de hormonas por las células alteradas de algún tumor situado en otra zona, como el pulmón.


· Hirsutismo inducido por fármacos como andrógenos, derivados de la progesterona, esteroides anabolizantes, hormona estimuladora de la suprarrenal (ACTH), fármacos no esteroideos (difenilhidantoína, diazóxido, hexaclorobenceno, penicilamina, minoxidil), etc.

· Hirsutismo idiopático (de origen desconocido). Es el grupo más frecuente e importante. La imagen clínica es poco severa, sin otros signos de virilización, y con niveles de andrógenos (testosterona y de hidroepiandrosterona) normales o en el límite. Se admite que se debe a una mayor sensibilidad de los folículos pilosos, es decir, los niveles de andrógenos en sangre son normales, pero el folículo piloso sería más sensible a la acción de los andrógenos, funcionando a un nivel más activo. Suele iniciarse después de la pubertad, de forma lenta y progresiva, y a menudo se acompaña de alopecia y reducción de la fertilidad. Se altera tras la menopausia, debido a la ausencia, en esta fase de la vida, de producción en el ovario, de hormonas sexuales femeninas que contrarresten el efecto de los andrógenos.

· Síndromes raros con hirsutismo. Se describe hirsutismo en el síndrome de Morgagni o el de Achard-Thiers (con virilización y diabetes mellitus), la trisomía 21, síndrome de Hurler y el síndrome de Cornelia de Lange I.

Qué es el hirsutismo

En 1631, el pintor José de Ribera plasmó en su cuadro "La mujer barbuda"el caso de una mujer, Magdalena Ventura de los Abruzos, que a los 52 años presentaba el aspecto que podemos apreciar, debido a una severa virilización e hirsutismo.



El hirsutismo es el crecimiento excesivo de pelo, dependiente de las hormonas sexuales masculinas (andrógenos), en las mujeres. La percepción del hirsutismo es subjetiva, y la definición de la mujer que padece dicha enfermedad se basa solamente en criterios cuantitativos. Además, el pelo es un rasgo diferencial racial, e incluso entre las razas humanas principales hay diferencias. Las mujeres con hirsutismo presentan crecimiento y engrosamiento del pelo derivado de los folículos pilosos, estimulados por los andrógenos. Las zonas más comúnmente implicadas son el área del bigote, barba, alrededor de las areolas mamarias y zona suprapúbica. Puede acompañarse de una alopecia androgénica (calvicie común) de tipo masculino, así como otras manifestaciones cutáneas derivadas del exceso de andrógenos, como seborrea y acné. En algunas pacientes se desarrolla un síndrome SAHA completo (Seborrea, Acné, Hirsutismo y Alopecia).

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